El torneo de Wimbledon está lleno de tradiciones que se han mantenido casi intactas desde hace más de cien años y una de ellas es el estricto código de vestimenta que obliga a los tenistas a usar prendas completamente blancas. Esto ha sido criticado por los jugadores a lo largo de los años hasta el punto de negarse a saltar a la cancha.
Uno de los momentos más controversiales que ha visto el tercer Grand Slam de la temporada fue gracias a esta exigente regla, pues la excéntrica y rebelde imagen de Andre Agassi se negó a apegarse al código de vestimenta del All England & Croquet Club. Por lo que el tenista estadounidense boicoteó en más de una ocasión al torneo británico.

El «Kid de Las Vegas» llegó a revolucionar el tenis con su ideología anti sistema que se reflejaba a través de su colorida vestimenta que llegó a caer en controversia en reiteradas ocasiones por sus exuberantes y llamativos atuendos con los que competía a lo largo del mundo. Esto llevó a Agassi a decirle no al código de vestimenta de Wimbledon, por lo que optó por no jugar el torneo tres años seguidos, de 1988 a 1990.
Para 1991 el estadounidense optó por comenzar a dejar de lado la rebeldía, con este radical cambio, tanto su tenis como su mentalidad, tuvieron una madurez que no solo lo llevó a adaptarse a las reglas al vestir completamente de blanco en la catedral del tenis. Sino a que en 1992 alzara por primera vez la copa de campeón derrotando a Goran Ivanisevic en la final.
“Wimbledon es el lugar donde aprendí a vestir de blanco, donde aprendí a hacer una reverencia. Es el lugar donde decidí a aceptar y a apreciar la tradición”. declaró Agassi a CNN años después.
Leave a comment